domingo, octubre 21, 2007

CUARTO MARCADOR DE IDENTIDAD MEXICANA: LA REVOLUCIÓN.













Victoriano Huerta, El Malo, con su Estado Mayor

Villa y Zapata en Palacio Nacional. Después de titubear y sentirse indecisosalrededor del Signo: Silla Presidencial, el bronco Villa se sentó en ella. Zapata, ambiguo y apocado ante el símbolo, se pega al primero para la foto

(Archivo Casasola)

"Adelita Soldadera", foto emblemática de la Revolución, tomada alrrededor de 1913

El retorno de los fragmentos negados, investidos de odio, presentes en grandes segmentos de la sociedad porfirista, mantenidos a raya a través de represión y de instituciones obsesivamente controladas, alimentados a la vez por esas mismas medidas, condujo a la segunda gran catástrofe social y demográfica en la historia de México: Una verdadera guerra civil pero sin una ideología coherente y guiadora de la lucha en ninguno de los caudillos protagonistas.

El iniciador, Madero, era un místico espiritista que guiaba sus acciones preguntándole al espíritu de un pariente muerto lo que había que hacer. Proponía incluso eliminar a la gran cantidad de chinos que habían llegado a establecerse en la zona de La Laguna.

Los demás caudillos empezaban, primero a pelear y algunos, después buscaban un rudimento ideológico atractivo para justificar sus crueldades. Incapaces de abstraer, no se pudo trascender a la personificación del poder y llegar a entender que el problema de fondo era el ejercicio perverso del poder culturalmente sancionado.

El parricidio simbolizado en el derrocamiento de Díaz, en el asesinato de Madero y en el del único otro revolucionario instaurador de la Ley del Padre –no resistí la reminiscencia lacaniana- , Venustiano Carranza, dejó el gobierno a los hermanos sin ley, sólo con pactos coyunturales y repartos del poder.

La Revolución, mejor definida y conocida popularmente como “La Bola”, trajo el caos, la anarquía, la expurgación de los representantes del intelecto y la destrucción de las instituciones que habitualmente contienen la violencia.

El sistema cultural mexicano, enraizado durante siglos de inculturación encontró, entonces, la solución en un retorno inconciente al sistema colonial: Presidentes- Virreyes- Hermanos Parentales que tendrían 6 años de poder absoluto pero obligados rigurosamente al retiro total de la vida pública después de su ejercicio.

Todos acabaron riquísimos y la mayor parte, trastornadísimos. El sistema excluyó al padre filicida, autócrata, e instauró en el sistema judicial, político y social, el ethos corrupto de las camarillas depredadoras difuminando toda categorización ética.

Seguiré

9 comentarios:

TheJab dijo...

(Actualidad)

Similitud: todos acaban riquísimos.

Diferencia: la mayor parte, NOS DEJAN trastornadísimos.

Antonio dijo...

¿Era evitable la revolución? De pronto me parece que la caída de Porfirio Diaz era inevitable, no así las décadas de caos que vinieron después.

Un Abrazo.

Blog de Kekox dijo...

se dice que el pueblo mexicano no participa en la democracia, no denuncia, no exige, es un poder que no esta aportando casi nada, cuando deberia de ser el respaldo principal para los lideres naturales que tienen la vocacion de ser fiscalizadores del gobierno.

"la bola" se fue tras de los revolucionarios y estos llegaron al poder, ellos como dices tu se transformaron en el Simbolo que tanto habian odiado -aunque los originales no llegaron, Madero, Zapata, Villa, Carranza, todos ya habian muerto-,
pero la bola siguio siendo la bola, siguio siendo ese Simbolo, y hasta el dia de hoy, es bola injuriada que no se atreve, porque se siente indio y cree en su subconsciente que ser indigena es algo malo, la bola hija de La Malinche que al igual que su madre es usada, negada, y no dice nada porque sabe que ese es su lugar en la vida, la bola que no fue a la escuela y si va no importa porque el nivel es pesimo

bueno.... eso digo yo

Donbeto dijo...

Joel:
¿Yo trastornado?
Desde que soy Benito Juárez ni el aire me afecta....(risa psicótica)

Antonio:
Como muchas dictaduras, creo que la de Díaz fué muy eficaz en toma de decisiones económicas y en implementarlas. También consiguió unificar un país que antes de él estba lleno de regionalismos y delincuencia rampante pero el costo de los "Padrecitos" (Díaz, Stalin, el Mariscal Tito) es que infantilizan a la población de tal forma que ante crisis político-sociales se desgarra el tejido estructurante de las interacciones.
Fué inevitable la caída de Díaz porque surgieron líderes que aglutinaron el descontento de la sempiterna masa deprivada de satisfactores de todo tipo pero, poco se ha considerado el papel que nuestros astutos vecinos del Norte desempeñaron en su caída. Porfirio era Franco y Germanófilo y mostró siempre poca simpatía hacia los EEUU.
Creo que el caos y la violencia casi tribal que mató a uno de 10 millones de habitantes durante la revolución también fueron inevitables por los antecedentes que, quizá sin mucho éxito, he hipotetizado a lo largo de la serie sobre nuestra identidad y cultura, escencialmente, pensaría en la ausencia cultural, instalada en gran número de individuos, de lo que tendría que representar el Padre: Ley, Orden, Normas y Disciplina.
Por eso he mencionado, a lo largo de mis elucubraciones, las diversas "paternidades" culturales contradictorias, espurias, inconsistentes,periféricas, ausentes y/ó expoliadoras que han marcado nuestra historia y que fortalecen, hasta la fecha, fraternidades tipo Caín y Abel.
Disculpa que pare aquí pero voy a ver si puedo juntar las cabras.

Kekox:
He tratado de rastrear nuestros síntomas sociales enfermizos partiendo de sus manifestaciones presentes hasta la probable forma en que se originaron y enraizaron a partir de acontecimientos históricos específicos en nuestra historia mediata y remota.
Creo que lo importante sería ver la forma en que la crianza de las generaciones contemporáneas replica viejas traumatizaciones y nos mantienen, como decía mi admirada Ikram Antaki, como "El pueblo que no quería crecer" (título de uno de sus libros que publicó bajo pseudónimo - Polibio de Arcadia-) con una consideración de mi parte que ya hice cuando la cité hace tiempo: no creo que el problema sea "querer" sino "poder"

Abrazo tripartito

TheJab dijo...

Donbeto: dirá que cómo xingo y tendrá usted razón, pero le invito una vez más a visitar mi blog (por esta ocasión no hay videos). Le juro que es la última vez que se lo pido en este día.

david santos dijo...

Envía un Mail para la embajada del Brasil en tu País y habla de la injusticia que los tribunales do Brasil están cometiendo con esta niña.
Gracias.
Viva la solidaridad entre los humanos.

Antonio dijo...

"...pero el costo de los "Padrecitos" (Díaz, Stalin, el Mariscal Tito) es que infantilizan a la población de tal forma que ante crisis político-sociales se desgarra el tejido estructurante de las interacciones..."

Se viene otra revolución cubana entonces.

El primer requisito para ser gobernante vitalicio debería ser mostrar constancia de inmortalidad.

Un Abrazo.

Donbeto dijo...

TheJab:
Amigo mío, tus "xingas" son absoluta y totalmente bienvenidas porque siempre tienen una importante carga placentera, así que, con confianza, "xingue" hasta que no pueda mas.

Antonio:
¡Que no se entere Fidel Campeador porque consigue el certificado!
Por cierto, deseo de todo corazón para la población cubana que, a la muerte de Castro, no caigan en la violencia que anticipo pero, desgraciadamente, la realidad no se ajustará a mis deseos.
Pinche realidad.
Abrazo para tí

Antonio dijo...

Fidel podría obtener el certificado de inmortalidad del ministerio de salud de su país pero no es tan estúpido como para creérselo. Su gobierno se ha vuelto un respaldo de charlatanes vendiendo pseudotratamientos piramidales a los incautos que tengan el dinero para pagar su viaje y estancia en la isla, pero él mismo no se ha metido e esas pirámides para restablecerse.

"Pinche realidad."

Yo prefiero decir ¡Maldita sea la flecha del tiempo!

Un Abrazo